DOS VIAS DE SALVACION
Jesús dijo a un intérprete de la Ley que si éste amara al Señor su Dios con todo su corazón, y con toda su alma, y con todas sus fuerzas, y con toda su mente, y si él amaba a su prójimo como a sí mismo, él heredaría la vida eterna. 1 Sería bueno leer el resto de la historia para apreciar la sabiduría del Señor.
Una hermana misionera casi dio un infarto al pastor y a otros colegas una vez. Ella dijo que había estado evangelizando a una vecina, y que le había dicho que hay dos vías de salvación — que la primera es por obras, y que la otra es por la gracia. Todos estuvieron listos a repudiarla como hereje, pero le siguieron escuchando.
Catalina le explicó que si nunca cometiéramos un solo error en toda la vida, sea un acto o pensamiento pecaminoso, entonces Dios nos aceptaría en su cielo. Ella no le dijo que eso era posible, sino que en teoría eso pasaría. Entonces todos se relajaron, al darse cuenta que ella estaba diciéndole en efecto, que eso sería imposible.
Una vez el pastor dio un aventón a un tipo y se pusieron a platicar. Eventualmente empezaron a hablar de temas religiosos, y este hombre tenía la idea popular de que los niños nacen puros como angelitos, y que sólo aprenden maldades de la otra gente. El pastor le hizo la pregunta: Nosotros como padres, ¿la pasamos enseñando a nuestros hijos a portarse bien, o a portarse mal? El tipo reflexionó un rato, y tuvo que admitir que los niños se portan mal por naturaleza. La tarea de nosotros padres es tratar de inculcarles los buenos valores y el deseo de portarse bien por su propia cuenta.
El rey David dice en un salmo, ‘…yo nací pecador; sí, lo soy desde el momento que mi madre me concibió.’ 2 Recuerda que para esa vecina de Catalina ya era tarde para emprender una carrera de perfección para no tener nada por qué arrepentirse. Cuando nos damos cuenta de nuestras opciones, ya hemos regado la sopa, como dicen en México. El apóstol Santiago dice en su epístola que ‘…cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.’ 3
¿Qué hacemos, pues? Si la vía número uno no sirve, debemos de apurarnos para buscar la vía número dos, ¿no le parece? El apóstol Pablo habla a los cristianos en Efeso, recordándoles de dónde habían venido, y quién había intervenido cuando no podían hacer nada para salvarse a sí mismos.
Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo. Por gracia sois salvos.4
Más adelante Pablo remacha el punto, diciendo, Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. 5
1Lucas 10:25-28 2Salmo 51:5 (La Biblia al Día) 3Santiago 2:10 (RVR 60)
4Efesios 2:1-5 (RVR 60) 5Efesios 2:8-9 (RVR 60)